Ayer fue uno de esos dias, uno de esos dias en los que todo sale mal, lo único que me falto fue que me orinara un perro, en esas ocaciones es cuando me me pongo a pensar si vale la pena el esfuerzo, el hecharle ganas, realmente me sentia enfadado conmigo y todas mis creencias, reprochandole a Dios todo lo que me paso. Me fui a la cama cansado, molesto, decepcionado de todo, esperando que con un buen sueño las cosas cambiarian.
A la mañana siguiente me desperté como sombi, como vació, desganado, aun molesto, sin ganas.
Lleve a Vero a una cita muy temprano (530 am !!!!)y por causalidad, escuche en la radio otra vez lo de la ley de la atracción, santo remedio.
Recordé que lo que piensas y lo que sientes, es lo que atraes hacia ti, así que llegando a casa, me bañe, me cambie y lo mas importante, cambie mi actitud, regresaron las ganas, la energía vital y el buen humor que siempre me caracteriza, y me siento muy bien y muy feliz.
Así que te dejo este pensamiento, que a lo mejor es un poco difícil de comprender, pero funciona, así que intentalo, no pierdes nada.
"Lo que piensas y lo que sientes y lo que se manifieste siempre son iguales"
Pienso, siento, creo.
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1 comentarios:
No pos que chingón colega... Pa que le digo que tiene la razón si ya sabe que la tiene...
Realmente eso es, ya no vale la pena preguntarnos el por qué pasan las cosas... simplemente pasan y ya... lo bueno viene en las acciones que podemos hacer para cambiar las situaciones...
Colega...
Pa que le digo que esté bien si siempre está bien jajajajajaja
No es cierto...
Cuídese...
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